La competitividad es condición estratégica para definir cualquier cambio de modelo económico. Necesita la combinación de 3 elementos: el conocimiento de la tecnología, la eficiencia en el uso de los recursos y la innovación en los procesos de producción.

Eficiencia energetica

La eficiencia energética es un factor de competitividad porque reúne las características que han de asociarse a una estrategia industrial basada en productos competitivos, por sus menores costos.

energéticos, y con una demanda creciente en el mercado.

La innovación es el valor añadido que incorpora la eficiencia energética.

La eficiencia energética tiene como fin realizar la transición desde un modelo, basado en el mayor consumo y dependencia de los recursos, a otro cuya prioridad sea reducir la energía necesaria para producir bienes y servicios. Las decisiones para esta transición han de tener en cuenta tres criterios: El apoyo y mayor uso de los recursos propios, la eliminación de los incentivos al consumo sin eficiencia energética y colocar al consumidor en el centro del sistema energético, como parte activa de la gestión de la demanda.

El entorno se caracteriza por una mayor apertura de los mercados a la competencia, la existencia de una oferta de servicios energéticos que incluya las tecnologías inteligentes, un modelo de negocio energético basado en la demanda a través de las TIC y la facilidad de acceso del consumidor a los servicios energéticos. Medir y evaluar el impacto de este entorno en la renta nacional y la renta disponible es una tarea imprescindible de las políticas públicas.

En la comunicación de la Comisión Europea, de 23 de julio de 2014, que establece el objetivo de eficiencia energética para 2030, se calcula que alcanzar el 25% de eficiencia energética requerirá una inversión de 2.000 M€ al año que producirán ahorros por 9.000 M€ solamente por el menor consumo de combustibles fósiles, es decir, que por cada 1 euro invertido en eficiencia energética se recuperan 4,5 euros. Bruselas reconoce la eficiencia energética como pieza fundamental para mejorar la competitividad e impulsar la industria europea a través de la innovación energética y las TIC, en todas las formas de consumo de energía mediante la generación descentralizada y los servicios energéticos.

 

Información de Tendencia IPM en energía|Javier Garcia Breva