El pasado 31 de mayo fue publicado en el DOF ACUERDO por el que la Secretaría de Energía emite el Programa Especial de la Transición Energética.
 
 
Programa Especial de la Transición Energética 2017-2018
Índice
Capítulo I.    Diagnóstico
1.     Energías Limpias
2.     Infraestructura de Transmisión; Generación Distribuida y Almacenamiento
3.     Desarrollo tecnológico, de talento y cadenas de valor
4.     Democratización del acceso a la energía
5.     Mecanismos de planeación y metas
Capítulo II.   Alineación a las Metas Nacionales
Capítulo III. Objetivos, Estrategias y Líneas de Acción
Capítulo IV.  Indicadores
Transparencia
Siglas y Acrónimos
Abreviaturas
Glosario
Anexo 1. Participación de dependencias de la Administración Pública Federal en los objetivos
Anexo 2. Descripción metodológica de los Indicadores
Capítulo I.   Diagnóstico
Se presenta la evolución histórica y la situación actual del aprovechamiento de las fuentes de energía limpia para la generación de electricidad en México. El análisis presenta las políticas públicas más importantes para apoyar a las energías limpias, resalta las fortalezas y áreas de oportunidad de la política energética nacional, para identificar las principales acciones que faciliten la transición de nuestro país hacia un sistema energético más sustentable, en sintonía con la visión de la Estrategia de Transición para Promover el Uso de Tecnologías y Combustibles más Limpios (la Estrategia), en el tiempo establecido por el presente Programa.
1.    Energías Limpias
Las energías limpias están definidas en la Ley de la Industria Eléctrica (LIE), como aquellas fuentes de energía y procesos de generación de electricidad cuyas emisiones o residuos, no rebasen los umbrales establecidos en las disposiciones reglamentarias que para tal efecto se expidan. Entre las energías limpias se consideran las siguientes:
a)    El viento;
b)    La radiación solar, en todas sus formas;
c)    La energía oceánica en sus distintas formas: maremotriz, maremotérmica, de las olas, de las corrientes marinas y del gradiente de concentración de sal;
d)    El calor de los yacimientos geotérmicos;
e)    Los bioenergéticos que determine la Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos;
f)     La energía generada por el aprovechamiento del metano y otros gases generados en los sitios de disposición de residuos, granjas pecuarias y en las plantas de tratamiento de aguas residuales, entre otros;
g)    La energía generada por el aprovechamiento del hidrógeno mediante su combustión o su uso en celdas de combustible, siempre y cuando se cumpla con la eficiencia mínima que establezca la CRE y los criterios de emisiones establecidos por la SEMARNAT en su ciclo de vida;
h)    La energía proveniente de centrales hidroeléctricas;
i)     La energía nucleoeléctrica;
j)     La energía generada con los productos del procesamiento de esquilmos agrícolas o residuos sólidos urbanos (como gasificación o plasma molecular), cuando dicho procesamiento no genere dioxinas y furanos u otras emisiones que puedan afectar a la salud o al medio ambiente, y cumpla con las normas oficiales mexicanas que al efecto emita la SEMARNAT;
k)    La energía generada por centrales de cogeneración eficiente en términos de los criterios de eficiencia emitidos por la CRE y de emisiones establecidos por la SEMARNAT;
 
l)     La energía generada por ingenios azucareros que cumplan con los criterios de eficiencia que establezca la CRE y de emisiones establecidos por la SEMARNAT;
m)   La energía generada por centrales térmicas con procesos de captura y almacenamiento geológico o biosecuestro de bióxido de carbono, que tengan una eficiencia igual o superior en términos de kWh generado por tonelada de bióxido de carbono equivalente emitida a la atmósfera, a la eficiencia mínima que establezca la CRE y los criterios de emisiones establecidos por la SEMARNAT;
n)    Tecnologías consideradas de bajas emisiones de carbono conforme a estándares internacionales; y
o)    Otras tecnologías que determinen la SENER y la SEMARNAT, con base en parámetros y normas de eficiencia energética e hídrica, emisiones a la atmósfera y generación de residuos, de manera directa, indirecta o en ciclo de vida.
1.1 Potencial para el aprovechamiento de energías limpias
Desde el 2013, como parte de política pública para apoyar las energías limpias, la Secretaría ha trabajado en el desarrollo e implementación de diversas herramientas que contienen las variables climatológicas más relevantes, así como criterios de infraestructura, información y exclusión, que contribuyen a la toma de decisiones para el desarrollo de nuevos proyectos de energías limpias, y para el desarrollo de políticas más eficaces en esta materia.
Inventario de Energías Limpias (INEL)
Anteriormente Inventario Nacional de Energías Renovables (INERE), es un sistema de información geográfica que brinda información sobre el potencial de los recursos renovables de energía en México. El inventario incluye el aprovechamiento presente de estos recursos para generar electricidad y el atlas de los recursos renovables que pueden ser utilizados para estos propósitos, con distinciones entre recursos probados, probables y posibles.
 
Energias limpias
 
El potencial probado para generación de electricidad, es el que cuenta con estudios técnicos y económicos que comprueban la factibilidad de su aprovechamiento. Las tecnologías con mayores estudios son la eólica y la solar.
El potencial probable es aquel que cuenta con estudios de campo que comprueban la presencia de los recursos, pero que no son suficientes para evaluar la factibilidad técnica y económica de explotación. La tecnología más estudiada a este nivel corresponde a los recursos geotérmicos.
El potencial posible se refiere al potencial teórico de los recursos, que carece de los estudios necesarios para evaluar la factibilidad técnica y los posibles impactos económicos, ambientales y sociales. En este rubro el mayor potencial se encuentra en la energía solar, seguida de la eólica, según la siguiente tabla:
 
Tabla pontencial generacion electrica
 
El INEL contiene el potencial eólico, solar, geotérmico, de biomasa y oceánico, así como las capas de áreas de exclusión a considerar en la identificación de un sitio para desarrollar un proyecto de energías limpias. En su evolución futura se prevé la incorporación de información sobre cogeneración eficiente y captura, uso y secuestro de carbono.
Atlas de Zonas con Alto Potencial de Energías Limpias (AZEL)
Permite ubicar las zonas con alto potencial para el desarrollo de proyectos de generación de energía. En su primera versión ha sido desarrollado para cuatro tecnologías: solar, eólica, geotérmica y biomasa.
Establece potenciales de capacidad y generación en áreas específicas, al tomar en consideración factores técnicos, como la disponibilidad del recurso, temperatura, latitud, altitud, entre otros, así como restricciones territoriales relacionadas con el uso del suelo. También incluye el cálculo de restricciones prácticas en el aprovechamiento del suelo al instalar proyectos de generación.
 
 
Categorizacion del potencial
 
El AZEL define 4 escenarios que permiten reconocer oportunidades de desarrollo en el corto, mediano y largo plazo.
TABLA 2. ESCENARIOS CONSIDERADOS PARA LA EVALUACIÓN EN RELACIÓN A LA DISTANCIA A
LA RED NACIONAL DE TRANSMISIÓN
escensario considerados para la evaluacion
 
El escenario 1 identifica zonas de alto potencial para proyectos de generación eléctrica, considerando una capacidad mínima instalable de 100 MW para solar y eólica, de 1 MW para aprovechamiento de biomasa, y una temperatura mínima de 150°C para geotermia. Este escenario arroja una capacidad instalable probable de 2,593,889 MW y un potencial de generación de 5,695,580 GWh/a. El escenario no toma en cuenta la distancia a las redes de transmisión.
 
 
El escenario 2 identifica zonas de alto potencial para proyectos con una capacidad mínima instalable de 50 MW para solar y eólica, de 500 kW para las tecnologías de aprovechamiento de biomasa, y una temperatura mínima de 130°C para geotermia. Considera una cercanía a las redes de transmisión menor o igual a 10 km para energía solar, y menor o igual a 20 km para las fuentes de energía restantes. Este escenario estima una capacidad instalable de 1,381,945 MW y un potencial de generación de 3,024,235 GWh/a.
 
escenario 2
 
 
 
El escenario 3 considera la cercanía con las redes generales de transmisión a una distancia menor o igual a 10 Km, para proyectos eólicos y menor a 2 km para proyectos solares. La capacidad mínima instalable que calcula es de 10 MW para solar y eólica, de 50 a 60 kW para aprovechamiento de biomasa, y una temperatura mínima de 90°C para geotermia. Calcula una capacidad instalable de 397,020 MW y un potencial de generación de 912,913 GWh/a.
 
 
Escenario 3
 
El escenario 4 identifica zonas de muy alto potencial al considerar como requisito una capacidad instalable mínima para solar y eólica igual o mayor a 100 MW, y para geotérmica una temperatura mínima requerida de 90ºC. Este escenario apoya a la planeación de proyectos lejanos a las redes de transmisión (>20 km). El
escenario calcula una capacidad instalable de 1,093,979 MW y un potencial de generación de 2,424,762 GWh/a.
 
1.2 Avance en energías limpias
Capacidad y Generación
Entre enero y junio de 2016 la capacidad instalada de generación mediante energías limpias se incrementó en 894.6 MW, creciendo 4.6% para llegar a los 20,160 MW. Esto representa ya el 28.4% de la capacidad total, de la cual, la energía renovable tiene el 25.1%, y el 3.3% restante corresponde a otras tecnologías limpias como la energía nuclear y cogeneración eficiente.
Las generaciones hidroeléctrica y eólica, representan juntas el 80% de la capacidad instalada en energías limpias. En la Tabla 7 se muestra la capacidad instalada al cierre del 2015.
En 2015 las energías limpias representaron el 20.34% del total de la generación, llegando a los 62,952.13 GWh. La contribución de las energías renovables fue el 15.36% y el restante 4.98% fueron otras fuentes limpias como la energía nuclear y cogeneración eficiente. La generación limpia disminuyó 3% respecto al 2014 debido a un descenso del 20% en generación hidroeléctrica por causas climatológicas.
 
Energía Eólica
En los últimos cuatro años la generación eólica ha mostrado un crecimiento anual promedio equivalente a 2,330 GWh. Al cierre del 2015 la capacidad instalada alcanzó los 2,805.12 MW, con un incremento del 37.75% respecto del 2014. La tendencia permite esperar que la energía eólica se triplique en los próximos tres años con la entrada de 3,494.32 MW adicionales, de los cuales, 1,432 MW se comprometieron en las dos primeras subastas de largo plazo del mercado mexicano.
 
Energía Fotovoltaica
La capacidad instalada y la generación de energía eléctrica fotovoltaica se incrementaron en cuatro años (2011-2015) de 30 MW y 39 GWh/a a 170 MW y 190 GWh/a. El resultado de las subastas permite esperar que la capacidad en energía solar se triplique en los próximos tres años, al sumarse un total de 3,757 MW al cierre del 2018, resultado de las adiciones de capacidad de nuevas centrales, y los proyectos ganadores de la primera y segunda subastas, que contribuirán con 1,691 MW y 210 MW respectivamente.
Adicionalmente, al cierre del 2019 se integrarán a la matriz energética 1,643 MW procedentes de la segunda subasta.
 
Energía Geotérmica
En los dos últimos años la industria geotérmica ha entregado 21 permisos de exploración y 6 concesiones para explotar el recurso, tanto a la CFE como al sector privado. En los próximos años se desarrollarán regulaciones de carácter técnico, social y de protección ambiental para asegurar la sustentabilidad de los sistemas geotérmicos hidrotermales y de roca seca, y se promoverán programas especializados en el desarrollo de talento mexicano para la industria que permitan fortalecer la vinculación entre universidades, empresas desarrolladoras de proyectos y tecnologías geotérmicas.
El desarrollo de proyectos geotérmicos de mediana y baja entalpía debe impulsarse para generación de electricidad y también para usos directos térmicos. También se fomentará la investigación de tecnologías para roca seca de alta temperatura y alta presión y para la explotación mar adentro de los recursos geotérmicos.
Una de las herramientas creadas recientemente para incentivar la industria geotérmica, es la cobertura de riesgos para la etapa de exploración en proyectos geotérmicos, diseñada por Nacional Financiera.
 
Bioenergéticos
En México la generación de energía eléctrica por biomasa es aún incipiente, produciéndose energía únicamente en ingenios azucareros, y por biogás proveniente de rellenos sanitarios. A partir de la publicación de la Ley de Promoción y Desarrollo de los Bioenergéticos en el 2008, hubo un incremento en la generación de ambos biocombustibles, como se observa en la Figura 10 y Figura 11.
 
En conjunto, ambas fuentes de energía representan un poco más del 0.5% de la generación de electricidad del país, muy poco en comparación con el potencial estimado en el INEL para el biogás, que podría generar 2,786.62 GWh/a.
Como política pública para el desarrollo de biocombustibles, la Comisión Intersecretarial para la Introducción de Bioenergéticos, instruyó a PEMEX implementar el uso de etanol en gasolinas a través de una prueba de concepto que considera una mezcla al 5.8% de etanol anhidro en gasolinas en ocho terminales de acopio y reparto distribuidas en Tamaulipas, San Luis Potosí y Veracruz. La prueba tendrá una duración de 10 años y se comercializará un volumen máximo de 2,221.5 millones de litros de etanol, iniciando en 2017.
En Biodiésel, las materias primas disponibles con costos adecuados son aceite de cocina usado y grasas animales; con un mercado incipiente de menos de 2 mil m3/año, y un potencial de expansión de entre 120 mil y 360 mil m3/año en aceites, y para grasas animales, entre 154 mil a 194 mil m3/año.
En biogás, se generan 204 GWh/a de electricidad provenientes de 7 rellenos sanitarios y algunas plantas de tratamiento de agua residual. No obstante, México genera más de 20 millones de toneladas anuales de residuos orgánicos de origen municipal con un potencial estimado para generar 8,400 GWh/a por biogás.
En el caso de bioturbosina, los diferenciales de costo de producción son hasta seis veces mayores respecto de la turbosina y para biocombustibles sólidos no existe un mercado y falta desarrollar la cadena de suministro y valor de estos productos.
La SENER, en cooperación con la SEMARNAT y la Cooperación Alemana al Desarrollo Sustentable (GIZ) estiman que el país cuenta con un potencial de 3.1 millones de toneladas anuales de residuos sólidos urbanos que pueden utilizarse en el coprocesamiento cementero en México. Este volumen remplazaría el 30% de la energía térmica generada con coque de petróleo y carbón de ese sector.
La CONAFOR, a través del Programa Nacional de Plantaciones Forestales, estima para el año 2025 plantaciones energéticas de 16.3 millones de hectáreas. El potencial energético de estas hectáreas alcanza entre 450 y 1,246 Petajoules.
Energía Hidroeléctrica
Al cierre del 2015 la capacidad efectiva instalada de las centrales hidroeléctricas alcanzó 12,488 MW, al mostrar un ligero crecimiento por la adición de 59 MW al Sistema Eléctrico Nacional. El año 2014 fue extremadamente lluvioso, mientras que 2015, por efectos del fenómeno de “El Niño” tuvo precipitaciones muy por debajo de la media, provocando que la generación hidroeléctrica se redujera en 20%. Durante los primeros seis meses de 2016, la generación hidroeléctrica se redujo otro 10%, respecto al año anterior.
 
Cogeneración Eficiente
La cogeneración se considera como energía limpia siempre y cuando sea eficiente. La LTE en su artículo 3 la define como: “Generación de energía eléctrica producida conjuntamente con vapor u otro tipo de energía térmica secundaria o ambos; producción directa o indirecta de energía eléctrica mediante la energía térmica no aprovechada en los procesos, o generación directa o indirecta de energía eléctrica cuando se utilicen combustibles producidos en los procesos”. De acuerdo con el Décimo Sexto Transitorio de la misma Ley, solamente se considerará limpia a la generación neta de electricidad por encima de la mínima requerida para que la central califique como cogeneración eficiente en términos de la regulación que al efecto emita la CRE. Para tales efectos desde 2011 y 2012 fueron emitidas por la CRE la metodología y disposiciones para acreditar a los sistemas de cogeneración como cogeneración eficiente.
El potencial para este tipo de energía se estima en 12 GW, de los cuales el sector industrial podría generar 6 GW. Las actividades de PEMEX pueden generar cerca de 3.1 GW, y la industria azucarera y el sector comercial tienen potenciales estimados de 1.0 y 1.5 GW respectivamente. Adicionalmente, con la entrada de nuevos actores al sector el potencial puede aumentar considerablemente. Durante 2015 la capacidad instalada fue de 583.05 MW, correspondientes al 0.86% de la capacidad instalada total y la generación de electricidad fue de 3,795 GWh, equivalentes al 1.23% de la generación total.
Captura, Uso y Almacenamiento de CO2 (CCUS, por sus siglas en inglés)
Esta tecnología tiene un gran potencial para reducir emisiones de gases de efecto invernadero, principalmente dióxido de carbono, en fuentes fijas de emisión como plantas de generación y procesos industriales que empleen cualquier combustible fósil.
Desde 2008 se ha evaluado el potencial de almacenamiento de CO2 en formaciones geológicas profundas; en 2014, la SENER publicó el Mapa de Ruta Tecnológica de CCUS. Este instrumento integró a un grupo interinstitucional e interdisciplinario de trabajo, que cuenta con 18 instituciones y 44 representantestécnicos para analizar y evaluar los aspectos políticos y técnicos clave para detonar proyectos de CCUS en el país.
En 2015 se realizaron tres estudios: 1) Análisis del marco regulatorio para CCUS, 2) Transición de proyectos de recuperación mejorada de hidrocarburos a almacenamiento permanente de CO2 y, 3)
Prefactibilidad para la construcción de una planta piloto de captura de CO2 en la Central Termoeléctrica de Poza Rica. En conjunto, proporcionan las bases para una segunda fase de desarrollo que facilite la detonación de la tecnología en el corto plazo.
La SENER ha desarrollado programas de colaboración en México y con los países líderes en CCUS para: desarrollo de capacidades, divulgación y comunicación social; programas académicos y de intercambio de especialistas, así como el equipamiento y adecuación de laboratorios.
En los próximos dos años, serán puestos en marcha los dos primeros proyectos piloto de CCUS en México, la creación del Centro Mexicano de CCUS, así como la incorporación de la base de datos de fuentes fijas de emisión y sitios de almacenamiento de CO2 en el INEL; el desarrollo de la Estrategia Nacional deCCUS; un programa de maestría en CCUS y diversos programas de intercambio académico.
También se contempla la creación de un marco regulatorio sobre CCUS que permita monitorear y conducir las actividades relacionadas con los distintos procesos de la cadena de valor de CCUS, así como crear los mecanismos regulatorios adecuados para incentivar la participación del sector público y privado en estos proyectos.
 
Información obtenida del DOF